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Envío a Francia y Alemania incluido en el precio
Saborío Ibérico Jamón ibérico · España

Nuestra historia

Sol del atardecer entre las encinas de la dehesa

01 Atardecer entre las encinas de la dehesa.

Saborío Ibérico nació de una idea sencilla: compartir esos momentos que se saborean alrededor de un plato de ibérico. Para ello vamos al origen, a ganaderos y artesanos que aman su oficio.

Capítulo I
La dehesa

La dehesa, un equilibrio perfecto

Paisaje de dehesa con encinas a la luz dorada de la tarde
02La dehesa a la luz dorada de la tarde: encinas, pasto y sierra.
03La dehesa, un ecosistema preservado.

La dehesa no es un bosque salvaje: es un paisaje que el ser humano ha ido modelando durante siglos, donde la agricultura, la ganadería y la naturaleza conviven en equilibrio.

Las encinas y los alcornoques dan sombra y bellota. Al buscar su alimento, el cerdo ibérico limpia el monte bajo, lo que ayuda a prevenir incendios, y abona la tierra de forma natural.

«El tiempo no se puede fabricar. Solo se puede esperar.»

Saborío Ibérico
  1. 100 %

    Raza ibérica Pura raza en la etiqueta negra, cebada con bellota.

  2. 4 gamas

    Para elegir Del bellota 100 % ibérico al Plata Negra.

  3. 2 países

    De envío Francia y Alemania, con el envío incluido en el precio.

  4. 4 idiomas

    Atención En francés, alemán, inglés y español.

Capítulo II
La crianza

Cerdos criados en libertad

Los cerdos ibéricos caminan kilómetros cada día, guiados por su instinto, en busca de los mejores pastos. Ese ejercicio al aire libre hace que la grasa se infiltre en el músculo: es el secreto del veteado.

Antes de la montanera se alimentan de hierba y de lo que ofrece la dehesa. Después, de octubre a febrero, caen las bellotas de las encinas: es la montanera, la temporada que da al jamón de bellota su dulzor y sus notas de fruto seco.

Cerdos ibéricos pastando en libertad en la dehesa
04Ibéricos en libertad, en busca de los mejores pastos.
Capítulo III
El secadero

El tiempo del secadero

Jamones ibéricos colgados en el secadero
05Piezas colgadas en el secadero, al ritmo de las estaciones.

36 meses de curación, como mínimo, para nuestro bellota 100 % ibérico.

Saladas y colgadas en los secaderos de sierra, las piezas curan despacio, al ritmo de las estaciones. Lo demás es cosa del tiempo, del aire de la sierra y del buen hacer.

Un gran jamón de bellota puede pasar allí más de tres años. No hay prisa.

Capítulo IV
El oficio

Manos detrás de cada loncha

El ganadero lleva comida para los cerdos por un camino de la dehesa
06El camino de cada mañana, con la comida para la piara.

Detrás de cada loncha hay manos: las que cuidan de los animales, las de los maestros cortadores y las que preparan cada pedido con atención.

Por ese saber hacer elegimos a nuestros elaboradores, y probamos cada producto antes de ofrecértelo.

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